viernes, septiembre 08, 2017

Mr. Big y el mejor concierto de mi vida.


LA NOTICIA
Desperté hace unos meses (bueno, todos los días me despierto, afortunadamente) y como de costumbre chequeé mi celular…. Facebook, Twitter, Instagram y finalmente WhatsApp (qué hardcore). La noticia de que Mr Big llegaba a México por primera vez, la leí a las 6:00am en un mensaje por WhatsApp de uno de mis amigos quien ha sido junto conmigo gran fan de Mr. Big desde hace muchísimos años y sobretodo hemos sido seguidores de Billy Sheehan y lo amamos como solista, en Talas, Winery Dogs, David Lee Roth, Niacin y especialmente en Mr. Big (Y no sólo a él admiro, a TODOS). Sinceramente no pude controlar mi emoción y se me pusieron los ojos de Candy Candy, ¡y cómo no! si iba a tener la oportunidad de ver en vivo a una de mis bandas favoritas de todos los tiempos con uno de mis bajistas favoritos de todos los tiempos.

Ese día me arreglé para ir a trabajar escuchando el Back to Budokan (2009) y empecé a dar la noticia, primero a mi papá quien es uno de los dos hombres más importantes en mi vida y con el que he compartido momentos muy especiales en cuanto al rock se refiere, aparte porque él fue uno de los que me había recomendado a Mr Big en mi juventud y no dudó en decirme que fuéramos pues en el último concierto (The Who, 2016) nos la habíamos pasado increíble al grado de llorar.

Se compraron los boletos: íbamos 3, Rafa, mi papá y yo. El tiempo parecía pasar muy lento, especialmente las dos últimas semanas pero, todos los plazos se cumplen y el día del viaje llegó.


EL ENCUENTRO
Ya ven que nosotros los provincianos muchas veces no sólo vamos a un concierto a la ciudad de México, sino que también aprovechamos ir a comprar cosas que en nuestro rancho no venden, por ejemplo discos, playeras, parches, pendejadas y libros y qué mejor lugar que el tianguis cultural del Chopo, así que nos fuimos toda la mañana a caminar y a cansarnos ¬¬

Fuimos a la Sala Corona tipo 4pm, para ubicarla y no perdernos ni perder tiempo para llegar temprano. Una vez localizado el venue, aprovechamos comer en un lugar de la Zona Rosa, sin pensar que a media cuadra estaban instalados los de Mr Big en un hotel. Me puse en contacto con un nuevo amigo (lo acabo de conocer a través de otra amiga) súper fan también (no saben cómo disfruto conocer gente que es igual de fan que yo y poder platicar) quién tiene la fortuna de estar en contacto con Billy, podríamos decir que se conocen y son cuates. El caso es que, le quería pedir la oportunidad de poder ver a Billy o en su defecto, darle un regalo de mi parte pero ese día tuve tanta suerte que me avisó dónde estaban y corriendo fui a conocerlo.

Recuerdo perfectamente que entre “volando el pelo” al lobby del hotel y volteé a la izquierda. Ahí lo vi, ¡no sé como lo reconocí por detrás si no lo había visto nunca! pero era él, con gorra (a lo mejor su peculiar cola de cabello güero y medio chino lo delató). Me lo imaginaba un poco más alto pero no cambia mucho a como lo hemos visto en fotos o videos…. digo, hay gente que cambia mucho, pero él no. Me acerqué, le dije “¿Billy? y cuando volteó entré en shock y todo el speech que había preparado por si tenía oportunidad de verlo, pues valió PURA MADRE al igual que mi nivel de inglés porque no podía ni hablarle. Para resumirles, le dije que lo admiraba mucho y que le llevaba un regalillo. Estuve tratando de conseguir un talí con alguna aplicación textil de esas que hacen acá los indígenas pero como no encontré, le llevé algo similar que podría colocar sobre alguno que él tuviera (o ahí que vea ya él que hace) y ahí fue cuando le dije lo más inteligente… “lo puedes amarrar o lo puedes costurar”…. me siento tonta nomás de contarlo pero bueno, ha de estar acostumbrado a tratar con fans nerviosos.

En ese momento, se acercó Rafa y mi papá, quien al acercarse más a donde estaba platicando con Billy le dijo “Esto es un sueño hecho realidad para mi hija” y sí amigos, lo fue. Finalmente, para no quitarle más el tiempo, porque ya se iban al Salón Corona, le dije “Can I hug you?” y con una cara de ternura me contestó “of course”. Se inclinó y yo sentía que me echaban un balde de agua fría…. ¡y cómo no, coño! ¡Estaba abrazando a mi ídolo!

Por ahí estaba Eric Martin dando autógrafos e hice cola para poder conseguir su autógrafo o una foto pero ya no me dio tiempo, sólo lo vi pasar, luego a Paul Gilbert y ese sí que está alto. Pat Torpey y Matt Starr andaban por ahí también y nos fuimos de ahí justo al subirse el último a la Van que los llevaría.


EL CONCIERTO
Casi tres horas estuvimos haciendo cola. Por ratos me sentaba para poder aguantar el concierto porque ya me dolían los pies. Una hora antes de empezar el concierto nos dejaron entrar y sin pensarlo me fui caminando hasta adelante (con Rafa y mi papá siguiéndome) y me coloqué justo en medio de donde iba a estar Sheehan y Eric. Ahí esperamos una hora.

Había una música de fondo y con las luces apagadas empezaron a salir. Estábamos adelante, sólo tenía a dos personas más enfrente y podíamos verlos perfectamente bien. Desde que me enteré del concierto, no quise saber nada del Setlist porque quería sorprenderme y todo iba muy bien hasta que unos pendejos que estaban a lado mío empezaron a comentar que iban a abrir con “Daddy, Brother, Lover, Little boy”….. MESES tratando de mantener todo en secreto para que a escasos 20 minutos me enterara pero, bueno, apostaba que iban a empezar con esa.

Comenzaron a tocar y NO lo podía creer. Veía a todos súper bien pero por más que buscaba a Pat Torpey, sólo veía una pequeña batería vacía a lado de donde estaba Matt Starr tocando. Pensé que iba a llorar cuando empezara el concierto pero estaba tan en shock que no y no podía creer que estaba viendo a unos metros a Sheehan y Gilbert tocar con los famosos taladros….WOW. Después tocaron American Beauty y Undertow del What if. Terminando, Eric tomó una especia de pedestal de micrófono con un volante en la parte de arriba y qué otra canción podría ser si no Alive and Kickin’ de mi disco favorito: Lean Into It (que por cierto, tocaron 5 rolas de ese álbum), una de las rolas que más le gustan a mi papá. Just Take My Heart sonó después y fue excelente…. ver la cara de Paul Gilbert en los solos fue algo que no pensé ver con mis propios ojos. 

No recuerdo muy bien antes de qué canción Eric dijo “It seems someone is missing”…. y Pat Torpey fue saliendo al escenario. ¡Carajo, qué momento! Toda la Sala Corona comenzó a gritar su nombre. Se ubicó en la pequeña batería a un lado de donde Matt estaba tocando. Habían unas rolas donde estaba y otras donde no pero qué admiración tan grande le tengo a ese señorón.




Aquí venía lo bueno… ¡Take Cover! Me emocioné muchísimo porque es de mis rolas favoritas y sé que la de Rafa también así que lo que hice fue voltear a verlo con mi cara de asombro. Mientras cantaba, levantaba las manos y comencé a llorar. Después, tocaron la favorita de muchos, “Green-Tinted Sixties Mind” y luego, una canción del nuevo disco, “Everybody Needs a Little Trouble” y “Price You Gotta Pay” del Bump Ahead.  Y bien, llegó el espacio de Paul Gilbert que hasta el momento había cambiado dos guitarras y tenía una tercera en un atril con la que ya sabíamos que iba a tocar algún solo locochón y sí que lo hizo.



Continuaron con “Take a Walk” representando al álbum con la portada más clásica según mi punto de vista, el Mr. Big. Sonó el cover de Cat Stevens para luego regresar al Mr. Big con “Rock & Roll Over” y antes del solo del señorón Sheehan, volvieron al What If con “Around the World”.

Billy Sheehan es una bestia tocando el bajo. Si verlo en videos es impresionante, en vivo se supera él mismo. Por algo es uno de mis bajistas favoritos de todos los tiempos, no me quedó a deber NADA en este concierto.



Para este momento, dejaba de sentir los pies. Los cansancios que traía arrastrando ya estaban haciendo estragos pero la emoción de estar ahí era muy grande. A mi lado había un tipo muy alto, que cuando recién entramos y nos ubicamos al frente él estaba a mi lado izquierdo y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba enfrente de mí y podía ver perfectamente su cuello peludo. El señor que estaba a mi derecha se dio cuenta de su abusivez y me propuso moverme más al centro pero no quería alejarme de mi papá y Rafa así que me propuse quitármelo de enfrente y lo logré… soy tan pequeña que cuando vino a ver ya estaba a lado de él y un poco más adelante…. no le tapaba nada. Volviendo al concierto y sabiendo que por lo regular después del solo de Sheehan viene “Addicted to That Rush”, me emocioné porque ya era hora de escuchar la rola que está en mi playlist para cuando se me hace tarde para ir a trabajar.
 “To Be With You” sonó después, una de las rolas más populares de la banda, de las primeras que escuché pero que no está en mi top ten y lo curioso es que me hizo llorar jaja, quizás por la emoción de escuchar a todos cantando tan fuerte. Después, no mamen, tocaron “Colorado Bulldog”.

                                                                               La mejor foto jajajajajaja 

En este momento, algo me decía que ya estaba por terminar pero no podía adivinar con qué canción lo iban a hacer. Tocaron “1992”, otra del álbum nuevo y esperaba que tocaran más de éste. Al menos “Defying Gravity” que le da nombre al álbum pero nel. Ésta fue la penúltima canción. Empezaron a tocar -algo- (era la última aunque en ese momento no lo sabía) que por ratos en el intro juraba que la conocía y cuando la empezó a cantar no lo podía creer…. “Out here in the fields, I farm for my meals, I get my back into my living”…. ¡¡¡era “BABA O’RILEY”!!!. Los voy a poner en contexto porque a casi un año del concierto de The Who en México no he hecho la reseña y he de mencionar que ha sido uno de los conciertos más vergas de mi vida y el hecho de vivirlo con mi papá lo hace mucho más verga todavía porque es su banda favorita, es una de las que más me gustan y nos trae ya muy buenos recuerdos. Entonces al reconocerla lo volteé a ver… “¡No mames, es Baba O´Riley” y la neta le vi su cara de emoción o quizás la mía era chistosa por la sorpresa. Esa noche fue al concierto de Mr. Big con una playera de The Who y en ese momento empecé a bajarle el cierre de la chamarra y a señalarlo para que Eric Martin lo viera jajaja y al parecer lo logramos. Ese momento fue muy emocionante….MUY EMOCIONANTE y lloré.



Y se acabó. Se pusieron al frente del escenario para despedirse. Sacaron una bandera de México que arriba del escudo traía escrito (con letra fea) Mr. Big. No quería que terminara. La mera verdad, fue un concierto por muchas razones. Son unos excelentes músicos y el setlist a mi gusto estuvo de lujo. Lo sentí como un mini-Budokan actualizado y si regresan a México es muy seguro que procure ir a verlos de nuevo.

Finalmente salimos del lugar entre empujones y ni mi papá, ni Rafa, ni yo, podíamos sentir las piernas. La idea de ir al hotel de nuevo pasó por mi mente pero mi sistema nervioso central bloqueó la idea porque exigía ir a descansar y así fue.

Estoy muy agradecida con mi papá, por regalarme la entrada a este tan importante concierto y sobretodo por disfrutarlo conmigo; también por tomar éstas fotos y videos porque las fotos que yo tomé no salieron TAAAAAN geniales como las de él y sólo grabé pedacitos de canciones porque no me quería dejar de ver con mis propios ojos a mis ídolos. Gracias a Rafa por ser fan de mi banda favorita y disfrutar, también, el evento (aparte de consentirme mucho) y gracias a Jorge López por la gran oportunidad de poder abrazar a mi ídolo Billy Sheehan.


¡A HUEVOOOOOOOOOOO, VI A MR. BIG EN VIVO!

Un terremoto culerísimo

En mis 33 años JAMÁS había sentido un temblor tan CULERO como el de anoche.

Los temblores nunca me habían asustado, es más, cuando decían que había temblado y no lo había sentido, llegaba a lamentarlo pero anoche todo cambió....

Llevabamos unos 25 minutos de habernos acostado y ya estaba casi dormida cuando empezó el temblor.... o creo que debo llamarlo terremoto porque lo reportaron de 8.2 Richter. En otras ocasiones que ha pasado algo similar en las madrugadas, sólo he dicho "ahhh está temblando, ahi va a pasar" y en un doblés me vuelvo a dormir pero anoche no se pudo. Estaba tan fuerte que decidimos salir al patio.

Ni me puse zapatos, sólo baje agarrando con una mano el barandal y con otra la de Rafa. Bajé despacio porque la gata tiene la mala costumbre de atravezarse mientras bajas las escaleras y como comencé a asustarme la verdad no me acuerdo ni donde estaba la Tachuela.

El piso se movía muy cabrón, lo podía sentir sin mis zapatos. Rafa quitó el candado y empezó a buscar la llave de la puerta y a atinarle a la cerradura.... por fin logramos salir y nos paramos en medio del patio. Ahí fue cuando me dio más miedo, porque lo empecé a sentir más fuerte y no paraba. Empecé a ver la segunda planta de la casa y, sinceramente, nomás estaba esperando que se empezara a caer, después sólo abracé a Rafa diciendole que ya quería que parara. Me mareé.

Justo en el momento que terminó, hubo un apagón de luz pero inmediatamente volvió y las alarmas de los carros comenzaron a sonar. Ahi fue cuando empecé a sentir mucho frío y empecé a temblar sin saber si era por el susto o por el clima porque no tenía suéter. Le marqué a mis papás y empecé a mandar mensajes para saber cómo estaba mi familia y tuvimos la fortuna de estar bien todos y con señal en el celular e internet para poder comunicarnos. Después de eso, fue difícil dormir y es por eso que ahorita ando con sueño y afortunadamente no he sentido ninguna de las ya casi 200 replicas que han habido y digo afortunadamente porque después de este terremoto he comenzado a tenerle mucho miedo a los temblores.

jueves, julio 06, 2017

Noticias tristes pero seguimos adelante.

Perdí a mis abuelos en 1992 y 1993. Era muy pequeña pero lo suficientemente grande para entender lo que sucedía y recordarlos bien, al grado de extrañarlos y de quedarme con muchas ganas de poder compartir cosas con ellos ya en mi vida de adulto (o chavo-ruco).

Mi abuela materna se me fue hace 3 años. Fue en cuestión de meses y aún cuando sabes que va a pasar y te vas haciendo la idea mientras el proceso se complica, en el momento, te quiebras.

Hoy mi abuela paterna está por hacer una semana internada en el hospital y me ha hecho reflexionar varias cosas, muchas voy a mencionarlas más abajo. Tomo este blog ya, como casi parte de mi historia.

El hospital.
Cuando me enteré que mi abuela iba a estar en el Hospital General de Comitán, me preocupé. Porque sabía que el servicio de salud en México y especialmente en Chiapas estaba pésimo. Recordaba todas las publicaciones y las fotos que veía en Facebook de un hospital sobre poblado con gente enferma en el piso, moribundos, sin nada de medicamentos y con imágenes de toda la gente que está afuera aguantando hambre y lluvia para estar cerca de sus familiares internados. Hoy les voy a contar lo que he podido ver.

Entré por primera vez a Urgencias y como iba sólo con la idea de mi abuela, verla y hablarle, no puse atención a su alrededor pero cuando la pasaron a terapia intensiva y tenía que esperar por ratos dentro del hospital con mi respectivo permiso, pude hacer un escaneo de la situación del hospital. No vi un hospital sucio ni cayéndose, excepto unas goteras y cartones en el piso para evitar que estuviera mojado (que en este tiempo de lluvias ya ni me sorprende), vi camas disponibles aunque sólo por momentos o por días, mucho personal atendiendo y lo que sí es verdad, es que NO hay suficientes medicamentos, por lo que uno como familiar tiene que hacer ese gasto fuera del hospital. 

Es muy difícil, como familiar, poder estar con la persona que está ahí dentro y mucho más cuando está en Urgencias o Terapia Intensiva. Es una angustia tremenda. Te quedas afuera y no puedes hacer nada más que compartir entre todos unos minutos de las horas permitidas de visita al día.

La gente
Qué historias hay en el hospital, de verdad. Yo creo que, sabiendo que soy una persona que llora con cualquier película y de corazón tan sensible, mi decisión de no trabajar en un hospital, fue la mejor para mí pero sigo pensando, también, que estudiar la maestría en nutrición clínica fue muy bueno, lo aplico mucho en el consultorio y ayuda a complementar mi perfil que ya no es exclusivamente deportivo. Ya me perdí un poco del tema principal, pero tenía que hacerme un comercial. Mi abuelita ha tenido vecinos de cama con tétanos, mordidos por nauyaca, en coma y así. Pasar tiempo con los familiares de otro paciente te hace valorar mucho las cosas que tienes y las que no tienes y una de las que hay que estar agradecidos por siempre es por nuestra propia familia (y amigos). Uno ve realmente en esos momentos quienes son los que sí van a estar contigo. Platiqué con doña Rosario, una señora diabética, hipertensa, con una lastimada en el pie y con su esposo en terapia intensiva. Ha estado sola desde que llegó y gastando en medicamentos para tener una esperanza. Todo es muy triste ahí dentro.

Alumnos y personal
Siempre he estado muy orgullosa de dedicarme a lo mismo que mis abuelas y mi papá. El ser docente me ha traído muchísimas satisfacciones en especial conocer gente. Me sorprendido a lo largo de los años cómo los ex alumnos de mi papá, a donde quiera que va, lo saludan, se expresan muy bien de él y hasta le invitan cosas o le hacen descuento en sus negocios o en su trabajo profesional. No por el hecho de pagar menos, sino de ver el agradecimiento que le tienen. Con mi abuela no hay excepción y creo que me ha sorprendido más el amor que la gente le tiene y que ahora, en este momento, lo sentimos más. En mi caso, me he topado con enfermeros y enfermeras que fueron mis alumnos que me hacen sentir tranquila en el trato hacia mi abuela Toni. Debo expresar que todos ahí dentro la han tratado muy bien y han sido amables con nosotros y estoy muy agradecida. También, aprovecho agradecer a mis amigos que sabiendo qué tan delicada está, han estado pendientes y preguntando por ella, esos son detalles que jamás se olvidan.

Los abuelos deberían ser eternos.
Una semana después de ingresar a mi abuela, les puedo contar que está estable y no ha empeorado (sin dejar de mencionar que sigue muy delicada). Me sorprendo de la fortaleza que tiene.... a sus 93 años está recuperándose de un infarto severo y de los efectos que este trajo. Me he sentido muy afortunada de haber tenido dos abuelas tan fuertes, tan sabias y tan simpáticas; tan nobles y con tantas ganas de seguir viviendo y le agradezco tanto a la vida todo el tiempo que me permitió y todavía me permite al estar con ellas. Le debo tanto a mi abuela, para empezar ella me enseñó inglés. Me ha quedado claro en estos días que uno no sabe cuando se va a ir de este mundo, es verdad que tienes que aprovechar cada momento de tu vida pero también aprendí que tienes que aprovechar cada momento de la vida de las personas que quieres, de lo importante que es la familia y que el amor siempre va a estar por delante del orgullo.


lunes, abril 06, 2015

Qué risa, la verdad.

Siempre que me pongo a leer todo lo que he escrito a lo largo de la existencia de este blog, quedo tentada a borrar todas las entradas (o los que considero) garrafales, pero luego me rio mucho y lo dejo igual. Dejaré todo intacto para que cada vez que entre aquí, mi Letty del futuro se divierta tanto como yo recordando todo lo vivido.

A mi otro yo del futuro -o mis otros yo- te quiero decir que haré lo posible de no avergonzarte tanto. Te quiero.

domingo, noviembre 11, 2012

Breve historia en el Café

Llegué a un Café nuevo. Como adorno en la mesa, había un tulipán rojo de plástico, un adorno tan hermoso y muchas veces tan fraudulento como el amor. Llegue sola, como medio he estado los últimos meses. El mesero, muy amablemente me preguntó si esperaba a alguien y le contesté que sí, que en efecto espero a alguien, pero que no era necesario que dejara otro plato y juego de cubiertos porque no sabía cuánto tiempo le iba a tomar decidirse por mi.







miércoles, septiembre 19, 2012

Tú y yo

Tú tan pan de Dios y yo tan dulce del Diablo.

Nunca me enseñaron cómo escribir.

¿Literatura? ¿Licenciatura en Lengua? No... nada parecido. Sólo cuido dónde poner acentos, puntos y sentimientos a lo que escribo. Dejé el cigarro para fumar mi corazón. Mi propio corazón por otro corazón.

Soy de las que dice poco y escribe mucho. Esa necesidad de sacar todo lo que está dentro de mí o de inventarme un sentimiento que no tengo y añoro, pero me aflige cuando ni yo reconozco lo que estoy filtrando y me mortifica no poder traducir lo que haces o dices. A veces quisiera que un trino me quedara grande, que todo esto se liberara o lo pudiera evadir con dos puntos y un paréntesis. Muy escueto para mi realidad.

Las historias de amor las escribimos en nuestra cabeza, cuando viajamos dopados, por tierra o tratando de planear nuestra vida y realmente maquillamos un drama, comedia o acción, según sea el caso. Recuerdo cómo empieza uno de mis libros favoritos que bien le daría un nombre tentativo a mi momento: "El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo.". Lo he leído tantas veces...

Qué fácil es acriminar o excusar al tiempo de lo que pueda pasar. Me encantaría tener la decisión y la fuerza de replantear mi vida cada vez que algo nuevo aparezca sin dejar cosas importantes fuera de la misma. Planearse una vida a veces suena tan ingrato como no compartir un litro de helado de chocolate desde que lo quieres ir a comprar hasta la última gota.